Qué es una workstation, y diferencias con otros dispositivos


Guía para aprender las características de una workstation, y comparativa con un PC o un servidor

Artículo de Miguel Ángel Navas

Teniendo en cuenta que cada vez tenemos más al alcance ordenadores de sobremesa con más potencia y workstations (estaciones de trabajo) de precios más accesibles, en ciertas ocasiones se hace difícil cuál de las dos opciones elegir.


Esencialmente, un PC está orientado al uso en una oficina (editor de textos, correo electrónico, navegación por la web, etcétera), en tanto que a su vez se crearon PCs con más alta potencia que se denominaron “workstations”, cuyo objetivo es ejecutar aplicaciones especiales para distintas actividades como arquitectura, ingeniería, análisis financiero, investigación, desarrollo y salud, y que necesitan de grandes capacidades de recursos informáticos.


Si bien algunas compañías tomaron acciones para actualizarse, otras muchas aún continúan retrasadas y no hacen inversiones en las tecnologías que necesitan sus empleados y sus actividades específicas.


En los últimos años se crearon ordenadores más potentes para simplificar las tareas diarias en una oficina, sin embargo, ciertas profesiones como las de los arquitectos, ingenieros, animadores, editores de vídeo, diseñadores y analistas financieros necesitan ordenadores más potentes que la media.


Qué es una workstation y para qué sirve


Como bien indica su propio nombre, Workstation (o estación de trabajo) es una expresión un tanto genérica que hace referencia a cualquier equipo informático particularmente desarrollado con el fin de ser usado por una sola persona por vez, lo que significa que toda la capacidad de procesamiento está disponible para el operador. Esto es algo muy beneficioso para aquellas personas que en el pasado tuvieron que lidiar con un servidor y sus recursos compartidos.


Entre los primeros workstations surgidos podemos mencionar a los IBM 1620 y IBM 1130, que fueron considerados en aquel momento como sistemas de dimensiones reducidas y de bajo coste que podían tener interacción con el operador a través de una consola de ordenador.


El dato llamativo es que, a pesar de la revolución que se vivía con el ordenador personal, durante un largo tiempo los workstations no destacarían y quedarían en segundo plano, debido básicamente a su complejidad de uso. Esto provocó que los workstations, además de tener precios más elevados, fueran vistos como un producto exclusivo de nicho, orientado especialmente a algunas actividades como las de los científicos e ingenieros.


De todos modos, cuanto más evolucionaban los sistemas de PC, haciéndose más sofisticados y rápidos, con soporte para más discos y memoria, pantallas de mayor tamaño y calidad, redes locales, soporte para gráficos y sonido, los equipos con Unix quedaron estancados en segundo lugar.


Esta evolución llegó a tal punto que, a partir del siglo actual, gran cantidad de fabricantes de estaciones de trabajo comenzaron a instaurar la plataforma x86 con Windows en algunos de sus modelos más económicos, logrando así que el usuario acostumbrado al entorno de Windows ahora pudiera tener y operar sin complicaciones un workstation.


Aunque esto tuvo un impacto secundario impensado. Mientras comenzaban a fusionarse los conceptos de PC de alto rendimiento y workstation, del mismo modo empezaron a mezclarse, especialmente en el cerebro de los usuarios más inexpertos, encontrándose muchas veces en que no podían diferenciar uno de otro.


Lo cual se explica por el hecho de que en la actualidad gran parte de los componentes que encontramos en el interior de un workstation son prácticamente los mismos que los que encontramos en un PC, lo que se traduce en que cada vez haya menos diferencia de precios.


Efectivamente, muchos PCs de sobremesa orientados al segmento de gamers o montados por entusiastas tienen especificaciones que incluso pueden superar a las de algunas estaciones de trabajo.


Debido a que pueden ser usados en diferentes actividades, los workstations varían de forma inevitable en cuanto a sus especificaciones. No obstante, lo que cada estación de trabajo tendrá habitualmente es un potente procesador de alta gama y una poderosa cantidad de memoria RAM superior a la media.


Ventajas de una Workstation


Fiabilidad

El punto central para ofrecer semejante potencia y estabilidad es, ante todo, la alta calidad de los componentes con la que se montan los workstations.


Ya sea en cuanto a almacenamiento o energía, el diseño de un workstation se parece más a un servidor que a un PC de sobremesa. Por ejemplo, con el fin de aumentar y asegurar la capacidad de procesamiento de datos, un workstation emplea controladores RAID de alto rendimiento. Aunque hay que saber, que tu mismo te puedes montar un PC a piezas con el mismo rendimiento o superior, en el caso que quieras hacer overclock a tu procesador y / o tarjeta gráfica.


Productividad continua


Los ordenadores workstation están pensados para perfiles como ingenieros, médicos, analistas financieros, arquitectos y más, cuya profesión precisa equipos eficientes y operativos en cualquier circunstancia durante todo el día.


Para darnos una idea de la importancia de estos equipos, se podría decir que hasta el científico más destacado se vería imposibilitado de progresar adecuadamente en su trabajo si utilizara un equipo informático con potencia insuficiente. Teniendo en cuenta que un workstation está construido con hardware más estable y resistente, las tareas que tenga que realizar un profesional serán completadas con mayor velocidad.


Asimismo, debido a la excelente calidad de sus componentes, un workstation goza de una vida útil mucho más prolongada que un PC tradicional, logrando con esto un ahorro de tiempo en las tareas diarias y resultados superiores a futuro.




Máximo nivel de potencia


Un workstation puede venir equipado con componentes específicos de servidor que garantizarán un inigualable grado de potencia que no puede ser ofrecido por un PC.


Estos componentes de hardware aseguran una disminución importante de tiempo al iniciar el equipo y para compilar los cálculos, por lo que la gestión de archivos de gran tamaño ya no es un inconveniente. En resumen, todos estos ahorros de tiempo, sumándolos anualmente, se convierten en muchos días para ingenieros, animadores 3D y todos los usuarios de estos equipos potentes.


Tarjetas gráficas para profesionales de la imagen


Simulación, animación 3D, realidad aumentada, imágenes médicas y aplicaciones gráficas intensivas. Para todos aquellos profesionales que trabajan con imágenes, poder contar con una tarjeta gráfica profesional es fundamental. Con el objetivo de perfeccionar la representación gráfica de los workstations es posible integrar tarjetas gráficas dedicadas. Es tal la potencia que ofrece un workstation que puede soportar hasta tres tarjetas gráficas y gestionar varias pantallas simultáneamente.


Diseñado y certificado para aplicaciones empresariales


Los ordenadores workstation son sometidos a estrictas pruebas de calidad y excelencia. Esta etapa en la fabricación de un workstation es una garantía de calidad con la que se obtiene una certificación ISV (Independent Software Vendor), la que certifica que cada usuario recibe un equipo optimizado para funcionar con las más importantes aplicaciones empresariales de los diferentes proveedores.


En pocas palabras, las ventajas de una estación de trabajo sobre un PC son muchas:

  • Fiabilidad extrema

  • Mayor potencia de cálculo

  • Potentes recursos gráficos

  • Máquinas personalizadas según la actividad

  • Ahorro de tiempo en tareas diarias

  • Aplicaciones de negocio con certificación ISV

Diferencias entre un workstation y un PC


Los workstations más avanzados están configurados para gestionar mayores cargas de procesamiento con un rendimiento más estable y rápido que un PC de sobremesa básico. Para tomar dimensión de esta diferencia en rendimiento, podríamos hacer una analogía con un coche deportivo y un coche de ciudad. Los dos coches comparten varios componentes en común, pero el primero es más rápido y poderoso que el segundo.


Características que transforman a un PC de sobremesa en un ordenador workstation:

  1. Memoria de códigos de corrección de errores (ECC RAM): corrige errores para evitar caídas y tiempos de inactividad del sistema.

  2. Múltiples núcleos de procesamiento: posibilita el procesamiento de más datos que con un ordenador estándar.

  3. Matriz redundante de discos independientes (RAID): ofrece mayor seguridad al almacenar los datos en varios discos duros internos.

  4. Unidades de estado sólido (SSD): brindan más velocidad y seguridad que las unidades de disco duro estándar.

  5. Unidad de procesamiento gráfico (GPU): cuenta con gran optimización para reducir la carga de trabajo de la CPU, con lo que se mantiene una alta velocidad.


Diferencias entre un workstation y un servidor


Un servidor es un ordenador que lleva a cabo servicios para clientes conectados dentro de la arquitectura cliente-servidor. Incluso puede ser un sistema informático cuya función principal es la ejecución de una aplicación de servidor específica. Asimismo, un servidor puede usarse para servir aplicaciones a los usuarios en una intranet.


Por su parte, un workstation es un ordenador personal que se utiliza para aplicaciones de alta gama como diseño gráfico, edición de vídeo, diseño 3D, diseño CAD u otros programas que exigen mucha CPU y RAM.


Un workstation suele ser vendido a usuarios profesionales y empresas, mientras que el servidor es principalmente un dispositivo de utilidad. Los sistemas operativos más populares para servidores son Linux, FreeBSD y Solaris, mientras que los workstations se ejecutan en UNIX.